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60 Minutos de placer

Posted on miércoles, 20 de febrero de 2008


Pasa, relájate, quítate la ropa, túmbate sobre la cama me decía...me desabrochó el sujetador y me tendió boca abajo. No era mi primera vez, pero hacía tanto tiempo que ya casi no me acordaba, pero ya se sabe, eso...eso nunca se olvida. Empecé a sentir un cosquilleo y un calorcillo por todo el cuerpo, aquello marchaba, me sentía bien, en el cielo, no quería que se acabara nunca, pero como todo, llegó a su clímax. Me volvió a abrochar el sujetador y ahí se quedó todo. Lástima que el masajista solo sea una hora por semana.

Discussion

María dijo...

Jajaja. Genial.

rolo ridder dijo...

Jeje! me lo imaginaba Ludovica, La próxima vez escondele el reloj!!!
Besos...

Ludovica dijo...

Merci María, cuando quieras te vienes a que nos pongan el cuello en nuestro sitio.jeje

Rolocine, eso haré, pero creo que tienen un sensor especial que les hace separar las manos sin más remedio :P

Bena dijo...

Yo me apunto a los masajes, es más, tengo un volante del médico para darme 10 sesiones, jejeje.
No me quitará el dolor de espalda pero si el masajista está bueno me conformo.:D
bESITOS

Isabel Barceló Chico dijo...

Ay, querida, resulta tan sensual... L�stima de la profesionalidad del (o de la) masajista. Saludos cordiales.

Ludovica dijo...

Bena, pues ya puedes ir pasando ese volante, 10 masajes son muchos masajes!! jajaja

Isabel, sip, una lástima que sean taaaan profesionales, deberían alargar un poco la mano.jeje

Anónimo dijo...

Jajaja. Claro, pues suerte que tú por lo menos puedes ir. Yo que no puedo...

Persio dijo...

jeje, el clímax de la camilla.
La próxima vez prueba a darte la vuelta, a ver si se resiste ;)

Ludovica dijo...

David...pk no puedes ir?

Persio: ya lo había pensado...a ver la próxima semana

Argemís dijo...

Dime quien es tu masajista por favor, yo quiero ir...jeje
Saludos, Argemís.

Ludovica dijo...

Pues no sé yo si confesar mi secreto :P Saludos Argemís, encantada de que estés por aquí :D

Resentido dijo...

jajaja.
Y además cobran un montón los puñeteros masajistas.