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Toda la vida creyendo que las brujas existían

Posted on sábado, 29 de octubre de 2011

Cuando miraba al cielo y veía las típicas rallas blancas que se desdibujaban, siempre pensé que eran brujas, mi padre me decía que era el humo de las escobas, iban a toda prisa. Ahora cuando las veía las miraba con cariño, me acordaba de cuando era pequeña y me creía lo de las brujas. De todas formas, mi padre y yo no íbamos muy desencaminados, no eran brujas pero sí monstruos.

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Lavadas de cerebro

Posted on miércoles, 12 de octubre de 2011

Venir a Barcelona es llegar a otro mundo. Me da mucha pena llegar a mi casa y seguir escuchando el run run de Catalonia is not Spain, y que si hay que hablar en castellano o en catalán. Más cuando llegas a sitios del extra-radio y te das cuenta que más de la mitad de la gente no sabe hablar ni una ni la otra.
Si por algo me alegro de haber viajado es por haberme podido quitar todas las tonterías de los ismos, tenían razon, los ismos se marchan viajando y me da la impresión que esta pobre gente no ha salido de Catalonia en toda su vida, una pena.

Me pongo a ver TV3 y de pronto sale una chica Mexicana, que estudió catalán en su tierra, y ahora vive en Barcelona, hasta ahí todo bien, que si la integración, que si conocer mundo, pero el final del reportaje me mató. Una señorita Mexicana, que aparentemente debería tener algo de conocimiento, no cultura, conocimiento, cierra su entrevista con: "Es que Cataluña no es españa, esto lo tienen que entender." Ahí me di cuenta de que las lavadoras de cerebro funcionan con buen jabón.

Ayer mismo en el bus, 3 chicas "catalanas", fijo nietas de andaluces, recriminaban a uno de sus amigos que no hablara en catalán, él decía que hablaba en castellano y se le entendía perfectamente y no veía dónde estaba la pega. Y esta mañana, zas, un programa  en Btv, oootra vez el mismo discurso, Catalonia is not Spain, como decía Goebles : "Si repites una mentira mil veces al final se convertirá en verdad."

Es como un disco rayado: "Cataluña no es España, tienes que hablar catalán" Qué hastío. Pues mira que te digo, de momento saber hablar catalán me ha valido de bien poco, dentro y fuera de Catalonia...Y me pregunto yo...¿No sería mejor saber hablar, además de catalán que parece ser indispensable para respirar, inglés, alemán, francés, chino...? Ah, y además de vivir en catalonia, haber visitado millones de sitios, conocer distintos mundos, no sólo el "pá amb tomàquet" y ser una persona rica. Ah, no!! mejor ser un borrego más y creerte lo que te dicen, pues nada, a seguir con el catetismo, que es lo que parecéis, unos catetos que no habéis salido de vuestra casa y que andáis con barretina y fuet por el mundo.

Yo la verdad, me alegro infinito de ser un poco catalana, otro poco maña, otro poco murciana, otro poco madrileña, otro poco española, otro poco irlandesa...

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El metro y la manipulación.

Posted on miércoles, 5 de octubre de 2011

Cuando empecé a estudiar mi posgrado en Madrid, me empecé a interesar por el tema de la manipulación que ejercen gobiernos y empresas a la población. La culpa la tuvo la asignatura de Relaciones Laborales, me empecé a leer Un mundo feliz, Cómo nos venden la Moto, el Club Bilderberg y a ver reportajes tipo Enron, y así...

Un día, un viernes concretamente, de esos que no utilizaba para beber vermut de grifo hasta decir basta, me quedé en casa y vi un corto sobre los transportes públicos. Me dejó impactada. Cuando era pequeña e iba por el metro de Barcelona, me creía estar dentro de la Nave Nodriza de V. Los pasillos de la línea verde son blancos inmaculados, luminosos, exagonales, como los pasillos de la nave, y siempre me imaginaba a mí, dando órdenes a los demás lagartos, yo era Diana, claro. También me daba un poco de miedo, el metro era un mundo misterioso lleno de gente extraña pero que te podía matar, siempre  me aterrorizaba ver a mi padre cuando se acercaba al filo de la vía, me ponía de los nervios...Y además la tristeza, siempre me daba tristeza, sobre todo, ver a la gente triste que iba y venía de trabajar, el metro es sinónimo de ir al trabajo.

Y mientras veía el reportaje me acordaba de todo aquello y empecé a comprender el por qué del metro. No es un simple transporte, no es un viaje, es tiempo que pierdes de tu vida, tiempo que pierdes en pensar y en hablar y en gestionar revoluciones. Son trayectos interminables que deben durar lo establecido, y recorrer los caminos establecidos.
-8 horas diarias, más dos de trayecto, cuando llegas a casa, no tienes tiempo para nada, sólo cenar y ver la tv.
-Separación entre ricos y pobres, ricos en el norte, pobres en el sur.
En el metro de Barcelona esto se ve poco, todo el metro está unido, pero aun así, el norte y el sur se separan. Pero en Madrid es increíble, los pobres, el sur de Madrid, tiene un metro propio que tarda una hora en llegar al centro, a ese centro que no tienen que llegar los pobres.

Ahora que de vez en cuando uso el metro, veo más caras tristes, más tiempo perdido, pero ya no me creo la Diana de V, sé que eso ya no existe, sé que ya he pasado a formar parte de los manipulados tristes que tienen que perder su tiempo para no pensar, sólo trabajar y consumir, así somos felices.