El metro y la manipulación.
Posted on miércoles, 5 de octubre de 2011
Un día, un viernes concretamente, de esos que no utilizaba para beber vermut de grifo hasta decir basta, me quedé en casa y vi un corto sobre los transportes públicos. Me dejó impactada. Cuando era pequeña e iba por el metro de Barcelona, me creía estar dentro de la Nave Nodriza de V. Los pasillos de la línea verde son blancos inmaculados, luminosos, exagonales, como los pasillos de la nave, y siempre me imaginaba a mí, dando órdenes a los demás lagartos, yo era Diana, claro. También me daba un poco de miedo, el metro era un mundo misterioso lleno de gente extraña pero que te podía matar, siempre me aterrorizaba ver a mi padre cuando se acercaba al filo de la vía, me ponía de los nervios...Y además la tristeza, siempre me daba tristeza, sobre todo, ver a la gente triste que iba y venía de trabajar, el metro es sinónimo de ir al trabajo.
Y mientras veía el reportaje me acordaba de todo aquello y empecé a comprender el por qué del metro. No es un simple transporte, no es un viaje, es tiempo que pierdes de tu vida, tiempo que pierdes en pensar y en hablar y en gestionar revoluciones. Son trayectos interminables que deben durar lo establecido, y recorrer los caminos establecidos.
-8 horas diarias, más dos de trayecto, cuando llegas a casa, no tienes tiempo para nada, sólo cenar y ver la tv.
-Separación entre ricos y pobres, ricos en el norte, pobres en el sur.
En el metro de Barcelona esto se ve poco, todo el metro está unido, pero aun así, el norte y el sur se separan. Pero en Madrid es increíble, los pobres, el sur de Madrid, tiene un metro propio que tarda una hora en llegar al centro, a ese centro que no tienen que llegar los pobres.
Ahora que de vez en cuando uso el metro, veo más caras tristes, más tiempo perdido, pero ya no me creo la Diana de V, sé que eso ya no existe, sé que ya he pasado a formar parte de los manipulados tristes que tienen que perder su tiempo para no pensar, sólo trabajar y consumir, así somos felices.

Discussion
Bueno, el metro también da para leer algún libro y pensar, ¿no? Sobre todo, en esos trayectos tan largos que mencionas.
Si es para leer cosas subversivas sí.jajaja Realmente, el leer y escuchar música en el transporte forman parte del circo, eliminan el contacto con los demás...
En eso tienes razón: eliminan el contacto con los demás. O se contacta de otra manera: con un autor y/o cantante vivo o muerto que no está al lado nuestro. :-)
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