AUGUSTO DELKÁDER
FOTOS: PAULA CUESTA
MADRID. Otra jornada más de lucha, no únicamente en la capital madrileña, también en otras 50 ciudades españolas. Las movilizaciones comenzaron el 7 de abril, con una manifestación en Madrid convocada por la Plataforma “Juventud Sin Futuro”. Esta convocatoria, como esta misma plataforma indicaba, “no era el final sino solo el principio”. Las movilizaciones continuarían hasta llegar a la fecha clave: el 15 de mayo. Durante la jornada del domingo 15 de mayo se concentraron a través de la convocatoria de la Plataforma “Democracia Real Ya” en más de 50 ciudades en torno a130.000 personas, siendo la madrileña Puerta del Sol la que aglutinó a más personas, entre 35.000 y 50.000, según a las fuentes a las que acudamos.

El contexto en el que se insertan estas movilizaciones es el de las denominadas por el sociólogo y catedrático de la Universidad de California en Berkeley Manuel Castells, “wikirevoluciones” o “revoluciones 2.0”, tras los escándalos sacados a la luz por Wikileaks y tras la “Primavera Árabe” en Túnez, Egipto, Libia, Baréin, Siria y otros. Para Castells el elemento central es el hecho de que las movilizaciones de los jóvenes “indignados” carecen de una estrategia descentralizada. Tanto en Madrid como en El Cairo, en Deraá como en Manama, las movilizaciones se producen a través de sistemas de comunicación (no ya tanto redes móviles como en las movilizaciones contra la guerra de Irak en 2004, sino a través de Facebook y Twitter) sin centros y sin líderes logrando, por este motivo, una enorme eficacia llegando a superar cualquier forma de censura.
La Plataforma “Democracia Real Ya” se define como independiente de partidos políticos y de sindicatos. Lo que ellos mismos persiguen, pese a las informaciones difundidas por algunos medios de comunicación, no es una llamada a la abstención en las próximas elecciones del 22 de mayo, ni tan siquiera el voto en blanco. Pese a la convergencia de numerosos objetivos y puntos de vista dentro de estas movilizaciones, dado el carácter heterogéneo de las mismas, existen algunas referencias o puntos en común. Se trata de otorgar a la ciudadanía un papel más activo en una democracia que necesita de importantes cambios. Este movimiento social responde al principio de desobediencia civil pacífica, rechazando cualquier acto violento. Más oportunidades laborales para los jóvenes, derecho a una vivienda y demás derechos sociales y económicos, tan olvidados por las democracias occidentales.

Tras el desalojo forzoso efectuado en la noche del lunes 16 al martes 17 de mayo por la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a las 9 de la mañana del martes comenzaba una nueva asamblea del ya denominado “Movimiento 15-M”. Pese a convocarse a las 20:00 horas una nueva concentración en la madrileña Puerta del Sol, durante toda la jornada del martes se han reunido centenares de personas en dicha plaza. Antes de las 20:00 horas ésta se encontraba ya absolutamente abarrotada. Tras la lectura de un comunicado se procedió a colgar una pancarta en el que se solicitaba la reforma de la ley electoral mostrando el que posiblemente se convierta en el símbolo de las movilizaciones: una bandera de fondo negro, un sol en el centro con una luna y un puño alzado.

“Una solución, banqueros a prisión”; “No es la crisis, es el sistema”; y “Ha comenzado la revolución” fueron algunos de los lemas más escuchados durante la concentración que reunió, según diversas fuentes, a más personas que en la convocatoria del domingo.
A última hora de la noche se redujo considerablemente el número de personas concentradas en la plaza. Sin embargo, durante toda la noche se ha levantado con éxito un campamento celebrándose en torno a las 3:30 horas una asamblea de la organización. A través de grupos de trabajo y comisiones especializadas se han repartido las tareas para continuar con las movilizaciones. Previsiblemente éstas se prolongarán, al menos, hasta el sábado en el que queda por ver si se respetará la jornada de reflexión de las elecciones del 22-M. Para la jornada del miércoles (también para el jueves) ya hay convocada otra concentración, de nuevo a las 20:00 horas. Se prevé que, al igual que el martes superó en número de participantes al domingo, que el miércoles supere también al día anterior de movilizaciones.

Las movilizaciones día a día van a más. Prueba de ello, es que éstas han logrado sacar a la calle a más personas que en el anterior 1º de Mayo, día del trabajo. Se ha logrado sin la participación de partidos políticos ni sindicatos, únicamente la sociedad civil es la que ha decidido, una vez más (pese a los que consideraban a la juventud en española como apática, apolítica y desencantada) salir a la calle, organizarse, luchar y movilizarse por la reivindicación ante lo que consideran una situación indignante. Entre la plaza y el palazzo, la población ha elegido, al fin, la plaza. El descontento y la resignación se han transformado en acción colectiva.